Por parte del cliente se nos pide la elaboración de un logotipo para una empresa denominada Cactus, dedicada a la organización de eventos y actividades deportivas al aire libre de carácter competitivo.  El ámbito de actuación es la provincia de Tarragona y su actividad estará enfocada hacia un público joven y de mediana edad habituado a este tipo de actividades: maratón, duatlón, triatlón, BTT, cursas etc.
El nombre de cactus, propuesto por el cliente hace referencia a una especie de esta familia no especificada pero de tamaño pequeño, en ningún caso relacionada con la tipología de los cactus de las zonas áridas de México y California. Esta decisión respondía al hecho de ser esta una planta habituada a sobrevivir condiciones extremas y difíciles, una aptitud similar a la que deben adoptar los deportistas que participan en este tipo de condiciones.

Análisis e Investigación.

Nuestro cliente tenía claro que quería utilizar la planta cactus como elemento representativo en su marca. Por nuestra parte, después de algunas reflexiones también nos propusimos adoptar esto como un requisito de diseño. Después del análisis de la información suministrada por el cliente recogida en el Brief de Diseño y teniendo claro cuales eran nuestras premisas de actuación hicimos una minuciosa investigación en Internet para encontrar ( sabíamos que había muchos ) la mayor cantidad posible de logos hechos a partir de un cactus. A continuación sólo una parte de todo lo que se encontró.
Estudios tipológicos de especies de cactus:
Las cactaceas y/o suculentas la integran más de 2500 especies. Para nuestro trabajo prescindimos de nombres científicos priorizando el estudio morfológico. El resultado de este análisis nos condujo a la obtención de tres tipologías aprovechables las cuales clasificamos atendiendo a la forma del tallo: De tallo columnar o cilíndrico con costillas visibles (lo llamaremos con costillas) De tallo en forma de paletas o opuntioides (lo llamaremos de paleta) De tallo globular esférico (lo llamaremos esférico)

Búsqueda de alternativas

Para el proceso de búsqueda de alternativas siempre recurro a una revisión de mi archivo bibliográfico el cual me sirve de fuente de inspiración y motivación antes de desarrollar mis propias ideas. Las revistas, libros, anuncios televisivos o imágenes que vemos a nuestro paso también nos pueden ayudar.
En nuestro proceso de elaboración de alternativas recurrimos necesariamente al uso del lápiz y el papel como herramientas rápidas y precisas para expresar lo que nos pasa por nuestro cerebro. La mano suficientemente entrenada es el cable que conecta ambas partes. No es necesario poseer habilidades como dibujante para representar esos primeros esbozos, basta con que luego seamos capaces de entenderlos.

Mi lugar preferido para sacar de mi cabeza ideas sueltas es el sofá con la tele encendida (si es posible sintonizada en un programa del corazón). En ocasiones puedo ir conduciendo o caminando y me viene algo a la cabeza, o puede que una imagen determinada que pasa ante mi vista de lugar a una nueva solución. En esos casos suelo detenerme para hacer ligeros apuntes.

Este tipo de anotaciones no requieren un gran nivel de detalles basta con plasmar la idea rápidamente. Indudablemente el uso del lápiz nos da una rapidez de respuesta que nunca alcanzaremos con el ordenador y nos facilita llevar a cabo con eficacia pequeños procesos evolutivos y avanzar en el desarrollo de una propuesta.

En otros casos basta con plasmar rápidamente la idea para continuarla en el ordenador que inevitablemente nos pone los pies en la tierra y nos define la viabilidad de una propuesta. Generalmente a partir de aquí escaneamos nuestros apuntes y los importamos a un programa de diseño vectorial, este es el comienzo de una segunda evolución que puede dar lugar a resultados muy diferentes a lo esperado incluso podemos
llegar a obtener soluciones completamente nuevas sin relación aparente con nuestros primeros apuntes.

En ocasiones algunos de nuestros mejores apuntes dan lugar a resultados poco interesantes o inviables, en cambio otros de los cuales no esperábamos gran cosa se convierten milagrosamente en buenas propuestas. Casi siempre trabajo únicamente utilizando un color y el blanco de la hoja aunque en algunos casos me resulta
necesario el empleo de dos o más colores incluso degradados cuando estos resultan imprescindibles para transmitir nuestra idea. Debemos tener presente que muchas de las antiguas restricciones relacionadas con el uso del color hoy son obsoletas debido a evolución de los procesos de reproducción. Aunque sigue siendo saludable y muy positivo trabajar primero con el menor número de recursos posibles.

Selección de una propuesta final

El cliente dividió sus preferencias entre la anterior y la siguiente propuesta. Para nosotros ambas propuestas gozaban de la máxima adhesión, con lo cual intentamos que fuera él mismo quien tomara la decisión. Esto no quiere decir que en algún momento, el temor a una mala elección por parte del cliente nos obligue a imponer nuestro criterio.

Después de tener una propuesta final nos queda una parte del camino no menos importante, a veces corta otras un poco más largas. Es la hora de llevar a cabo un proceso de refinamiento y trabajo en los detalles, que nos permita arribar a un resultado final. A partir de aquí procedemos a la construcción geométrica del símbolo un proceso en ocasiones complejo pero muy importante.

A estas alturas nos tocaría hablar del color pero en este caso el cliente estaba muy seguro del empleo de los amarillos y el negro. El uso del color responde a intereses de muy diversa índole y es de tal subjetividad que damos prioridad a las preferencias del cliente, siempre y cuando dicha elección no responda a una cuestión de temporada, ya que una elección según las modas a corto plazo sería una elección desafortunada para 
cualquier empresa. La tipografía es otra cuestión importante y en este caso para la palabra cactus escogimos una fuente voluminosa i pesada semejante a la propia planta, en contraposición con otra cursiva en alusión a la ligereza y rapidez de los competidores en estos tipos de eventos. En nuestro proceso de elaboración de alternativas recurrimos necesariamente al uso del lápiz y el papel como herramientas rápidas y precisas para expresar lo que nos pasa por nuestro cerebro. La mano suficientemente entrenada es el cable que conecta ambas partes. No es necesario poseer habilidades como dibujante para representar esos primeros esbozos, basta con que luego seamos capaces de entenderlos.