El proceso de diseño de un logo avanza siguiendo estrategias en muchos casos diferentes según el encargo
al que nos enfrentamos y por supuesto según la manera de actuar de cada diseñador. De cualquier forma,
hagamos lo que hagamos, es posible que cualquiera que se dedique a esta actividad, encuentre similitudes
entre su manera de proceder y la descrita a continuación.

Un primer paso en el diseño de un logo es necesariamente, hacerle ver a nuestro cliente, porque son tan
importantes cuestiones como la simplicidad y la coherencia, la unidad, el interés, la pregnancia etc.
Algo en lo que posiblemte nunca ha reparado sobre todo tratándose de empresas pequeñas o que recién
comienzan. Aunque nuestra realidad está abarrotada de infinidad de ejemplos que corroboran la importancia
de estas cuestiones. Dicho esto pasemos a relatar nuestro proceso.

1 – Definición y análisis del problema

Acumular una buena cantidad de información para llegar a comprender el problema al que nos enfrentamos,
es lo primero que debemos hacer. Para ello comúnmente entregamos al cliente un “Brief de diseño” en el
cual se pide detalladamente todo lo que nos interesa. Dicho informe le da la posibilidad al mismo cliente de
organizar sus ideas y recapacitar sobre cuestiones en las que no había reparado con anterioridad.

Figuran aquí preguntas como: ¿Cúal es su público objetivo?, ¿Cúal es su radio de actuación?, ¿Cúales son sus
puntos fuertes?, Qué lo diferencia de sus competidores?, ¿Cómo desea ser percibido por su publico?, ?Cúales
son sus preferencias de diseño?, sus gustos etc. El más mínimo detalle nos puede ser de incalculable valor.

2 – Investigación

Sin recibir por parte del cliente el brief, casi nunca comienzo a trabajar, ya que esto me da una idea de lo
implicado que está, además de toda la información que me aporta. Después del análisis de dicho documento
es necesario una entrevista, al menos por teléfono, para aclarar dudas o solicitar algún dato omitido o
extra. A partir de aquí, llevamos a cabo una investigación tanto de su empresa, como de la competencia, para
conocer como posicionarnos ante esta y ante el mercado en general.

3 – Inspiración y búsqueda de alternativas

La mejor forma de buscar inspiración paradójicamente la tenemos en Internet y digo paradójicamente porque
los resultados son generalmente malos, pero por esa misma razón muy inspiradores y fácil de superar. Otra
fuente de inspiración es nuestra propia biblioteca, llena de libros con buenos ejemplos de logo. Nuestra vida
diaria nos coloca sin querer ante nuestros ojos cantidad de ejemplos a los que debemos atender. Es bueno
llevar siempre lápiz y papel por lo que nos pueda pasar. Finalmente nuestro backgaround cultural hace el resto,
por eso es sumamente importante aumentarlo constantemente.

4 – Representación rápida de las alternativas

Nuestra mano es la herramienta más eficiente para representar en una hoja de papel esas ideas que brotan
espontáneamente de nuestro cerebro. El ordenador en esta etapa lo tengo prohibido. En dependencia de
cuales sean nuestras habilidades haremos dibujos más o menos buenos, y más o menos avanzados. Es
incluso aconsejable usar color e instrumentos de dibujo. También podemos inicialmente con lápiz y papel llevar
a cabo un proceso de transformación que nos permita llegar a un nuevo resultado. Si no lo hacemos de esta
manera el proceso de creación nunca culminará en un buen resultado.

5 – El ordenador

El ordenador es una herramienta imprescindible, llegado el momento escaneamos nuestros apuntes y lo
importamos a un programa de dibujo vectorial. Empezamos trabajando con uno o dos colores como máximo.
No debemos olvidar que es recomendable poder imprimir el logo en una tinta, aunque esto ya no tiene porque
ser así, sobre todo si el logo será empleado sobre solo en Internet. No obstante debemos de tener en cuenta
pautas básicas que nos enseñaron en nuestra formación. En ocasiones veremos como un resultado mejora y
conduce a propuestas diferentes y superiores, en otras comprobamos su inviabilidad. En un primer momento
no es aconsejable construir geométricamente un logo, a menos que sea la geometría una cuestión clave.
Basta conque tengamos nuestra idea lista para ser presentada al cliente, aunque aspectos como el color y los
tipos de letras si conviene que comencemos a tenerlos en cuenta.

6 – Presentación al clientes

Independientemente de cual ha sido hasta el momento nuestra comunicación con el cliente, nuestro primer
encuentro es clave para la continuación del proceso por eso hay que recordar que solo habrá una primera ves.
Debemos crear una buena impresión en general, pero también ir con cautela, sin mostrar autosuficiencia y
atendiendo a todas sus reacciones. Casi siempre llevar mas de 4 propuestas puede crear confusión, si tenemos
más, es mejor guardarlas, seguro casi siempre hay una segunda ocasión. Algo que debemos saber es que a
quien nos paga, muchas veces le atrae la idea de hacer sus aportes. Si nos sugiere una idea o una modificación le decimos que es muy interesante y la trabajamos sin prejuicios, luego la presentamos junto a las nuestras y
los hechos hablaran. Y claro en ocasiones tenemos que empezar de nuevo aunque esta ves ya nos conocemos
y sabemos por donde van los tiros.

7 – Elección de una propuesta

Después de un primer encuentro tenemos más argumentos para volver al principio y seguir trabajando,
o puede que el cliente prefiera que trabajemos un poco más, dos propuestas que le gustan. Con mucha suerte
incluso puede que salgamos con una propuesta final aprobada, en la cual concentraremos todos nuestros
esfuerzos. Puede que tengamos que hacer ligeras modificaciones o sólo pequeños cambios y puede también
que sólo tengamos que construir geométricamente nuestro logo. En este caso luego de hacerlo, es el momento
de trabajar seriamente en variantes de color y las fuentes tipográficas que acompañaran al símbolo.

8 – Presentación final

En este momento además del logotipo final, le presentaremos al cliente varias propuestas de color y letras,
y la interacción del texto y los símbolos. También deberíamos en este caso mostrar si nos lo hubiesen pedido,
aplicaciones sobre tarjetas de visita y otros soportes. Para que sea esta la presentación final deberíamos
tener aprobado casi todo, es posible que se realicen a petición del cliente más cambios pero estos no deberían
ser de mucha consideración. Para estos últimas encuentros Internet es una herramienta muy efectiva por el
ahorro de tiempo y recursos.

9 – Realización

Llegados aquí y sin más dudas que aclarar sólo nos queda preparar nuestra entrega tanto lo que presentare-
mos impreso como los archivos finales que entregaremos en formato digital. Siempre que puedo, antes de
poner todo esto en sus manos, le envío un PDF al cliente para que lo revise y lo acepte. Si tuviésemos que
encargarnos de la producción de algún material esto es indispensable y lo haremos advirtiendo que es el
cliente quien se hace responsable de los errores, después de haber dado su conformidad por escrito.

10 – Entrega al cliente

Llegado este momento no debes olvidar emplear tus mejores estrategias de seducción para intentar que te vuelvan a contratar. Aunque el principal argumento para que esto ocurra, es haber hecho correctamente tu trabajo.

“El proceso de diseño de un logo es un viaje hacia un lugar que desconoces, tu principal herramienta es la documentación y la total comprensión del tema en el que te introduces. Debes ponerte en lugar del cliente, ponerte en el lugar  de su público y no olvidarte de jugar tu papel. Al final siempre hay que hacer algún tipo de concesión”